Dentro de mí
hay un mar tempestuoso,
lleno de olas de calma,
disfrazadas de gozo.
Son olas de vida
que palpitan en lo hondo,
llevándome a las orillas
de las playas de lo hermoso.
Yo, un simple navegante,
un surfista talentoso,
me hago uno con mi ola,
para ser el agua
que lo cubre todo.
Si quisierais venir conmigo,
os prestaría mi tabla,
mi ola, mi mar,
todo lo que es mío,
es también de vosotros.
¡Qué maravilla sentiros de verdad!
Saber que la humanidad es mi océano.
Porque así, podría al fin contar,
que después de la tempestad,
somos el mar de la paz,
y las tormentas
son solo sueños.
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