lunes, 2 de marzo de 2026

Eres Tú

Eres Tú
el que me da la vida,
el que me da el sustento.

No se puede describir
con simples palabras
lo verdadero.

Quien me habla.
Quien me escucha.
Quien me llama
desde dentro.

Eres Tú,
siempre Tú,
mi auténtico dueño.

Te llevo conmigo,
allá donde vaya
a mi lado te siento.

¡Es tan fácil verte
cuando tengo
los ojos abiertos!

Mi corazón agradecido
es el metrónomo
de tu amor inmenso.

Soy tuyo.
Te pertenezco.

Las cadenas de tu gozo
me han hecho prisionero.

Soy libre de nuevo,
desapareció el yo del ego.

Eres Tú,
solo Tú,
el que vive mis momentos.




martes, 24 de febrero de 2026

Amarte

No puedo nombrarte
sin amarte.
Mis labios hambrientos
pelean palabras,
ansiosos por llamarte.
Unas son atrevidas,
otras tímidas,
otras inclasificables,
todas buscando un destino
que está de tu parte.
Mientras, mis ojos dormidos,
desean también despertarse.
Ellos quieren participar de ti,
sin que la envidia los acobarde.
Y qué decir de mis manos,
humildes hacedoras,
dueñas de un tacto
que no tiene dónde agarrarse,
solo buscan tocarte.
Mis oídos,
no tienen silencio,
si no pueden escucharte,
ajenos al ruido imperante
te buscan en ese vacío,
donde parece no haber nadie.
Todos mis sentidos
se vuelven ociosos,
cuando te tengo delante,
porque, al fin y al cabo,
yo, lo único que hago,
es amarte.





jueves, 29 de enero de 2026

Delante de mí

Es él,
el que va 
delante de mí.
Yo sigo sus pasos,
sin saber qué decir.
Sus huellas me sirven
de guía en el transcurrir.
Él sigue caminando,
yo voy tras de sí.
Desconozco su nombre,
su rostro no lo vi,
pero siento algo
que no puedo describir.
A donde él vaya,
yo también he de ir.
El camino no importa,
mientras vea que sigue ahí.
La Paz de su presencia
es un gozo del existir.
Los itinerarios desaparecen,
solo existe el Ser feliz.
Y no hago otra cosa
que caminar despacio,
en silencio, sin exigir,
porque sé que me guía
el que va delante de mí.





martes, 27 de enero de 2026

Soy

A Cristina.

Soy una pluma al viento,
un párpado abierto,
un rizo de tu pelo.
En el balcón de tu sonrisa
yo me quedo.

Soy un manantial,
un libro abierto,
una caricia en tu espalda,
una arruga, un lamento.

Todo lo que tú eres, 
todo lo que quieras ser,
te lo doy al momento.
No puedo ser otra cosa que tú,
amor mío.

Cada molécula tuya
es un átomo de mi cuerpo.
Estamos tan unidos
que separarnos
es morir en el intento.

Por eso vivo en tu amor
y tu amor vive en el nuestro,
porque lo que tú eres
yo lo soy al momento.






Sin Identidad

Es un proceso extraño
el haber perdido
mi identidad por completo.
Ya no me refleja
ningún documento.
Mirando mi fotografía,
desconozco mi aspecto.
¿Se habrá perdido mi yo
en las profundidades
del no tiempo?
Es un estado de no saber
sin tener necesidad de saberlo.
Pasado, Presente, y Futuro
son una sola cosa,
en todos me hallo,
en todos me encuentro.
¿Qué es este vacío
que me hace estar tan lleno?
Ni yo mismo me entiendo.
Si de verdad lo supiera,
a todos os lo mostraría,
en este mismo momento.
Tan solo sé,
lo que estoy diciendo,
que estoy sin estar,
sintiéndome completo.
¿Estará desapareciendo mi yo,
o todo esto es un cuento?






viernes, 16 de enero de 2026

Siempre seré Tuyo

Podré ir lejos,
más allá de la más remota estrella,
mas yo siempre seré Tuyo.
Tus devotos vendrán a Ti,
y otros se marcharán,
mas yo siempre seré Tuyo.
Podré saltar sobre las olas
de muchas encarnaciones,
abandonado bajo cielos de soledad,
mas yo siempre seré Tuyo.
El mundo, absorto con tus juguetes,
podrá abandonarte,
mas yo siempre seré Tuyo.
Mi voz podrá debilitarse
hasta llegar a faltarme,
pero con la voz de mi alma
te diré en un susurro:
"Yo siempre seré Tuyo".
Las dificultades, la enfermedad y la muerte,
podrán acosarme hasta hacerme rendir.
Pero mientras arda una pequeña llama
en el rescoldo de mi memoria,
mira mis ojos moribundos,
que mudos te dirán:
"Yo siempre seré tuyo".

Paramahansa Yogananda







miércoles, 31 de diciembre de 2025

Tu pantalla mental

En la red neuronal
de tu pantalla mental,
se construyen cada día
millones de programas.
Muchos de ellos
son dinámicas repetidas,
patrones aprendidos,
que vestidos de hábito
se han anclado en tu mente,
formando así el piloto
automático de tu ignorancia.
A veces, en contadas ocasiones,
la falsa película
que te proyectas a ti mismo
deja hueco a la esperanza.
Y la proyección se detiene,
para que puedas verte
sin interferencias.
Son momentos tan escasos,
tan perdidos en la espesura
del bosque de tus creencias,
que rara vez consigues encontrarlos.
Pero eso cambiará,
estás destinado a salir del cuento,
gobernando la película por entero.
Serás el espíritu de la verdad,
pudiendo ver la realidad
escondida tras la trama
que nos tiene prisioneros.