jueves, 26 de enero de 2023

¡Resucita!

   Así como Cristo resucitó su conciencia del sepulcro de las limitaciones mortales, así también debes tú aprender, mediante la práctica de la meditación, a resucitar tu mente de la tumba de los deseos materiales y de la prisión del cuerpo para alcanzar la conciencia de la omnipresencia.
  Resucita tu calma, que se halla sepultada bajo los escombros de la inquietud; resucita tu sabiduría, que permanece oculta bajo la mortaja de la ignorancia mundana; resucita tu amor, que está enterrado bajo el suelo de los mundanos apegos humanos -el limitado amor a la familia, a la sociedad y al país-, y transfórmalo en amor divino por todos.
  Del mismo modo que, en estado de éxtasis, Jesús retiró su mente del cuerpo y la unificó con el Espíritu omnipresente, así debes tú, mediante la constante práctica de la meditación, desarrollar dentro de tu ser la conciencia de Cristo y, a través de dicha conciencia, unir tu alma con el omnisciente Espíritu, unir tu vida con la Vida Eterna.

Paramahansa Yogananda



jueves, 5 de enero de 2023

Heridas

Es una determinación.
Es un instante.
Es una obligación.
Un vicio constante.
Espacios individuales
colgados en el aire,
buscando su lugar,
el sitio donde asentarse.
Jugando a un juego irreal,
dos caminos encontrándose,
para fundirse en Uno
cuando la divinidad los atrape.
Mientras, las espinas ahí están,
pinchan en cualquier roce culpable,
y te impiden acercarte más
de lo mínimamente soportable.
Las heridas no te dejan en paz,
siguen presentes en tu equipaje,
y en esta aventura del sanar
una cierta pena te invade.
Tú sólo quieres amar
y a veces no te sale,
pero dentro está la verdad,
el amor está en todas partes,
y recogido en su arrullo
continúas tu viaje.