Quiero gritar al mundo
cuánto te quiero,
hacerte propaganda
en cada uno de mis versos.
Quiero que todos lo sepan:
Este amor que llevo dentro,
es tan grande
que no me cabe en el pecho.
Pero el mundo permanece sordo
a mis intentos.
Las multitudes olvidadas
andan enredadas
en el circo de los lamentos,
entretenidas con las palabras
de los voceros del infierno.
Y yo aquí,
en medio de todo,
tocando el cielo.
Podría sentirme extraño.
Aislarme en la desesperanza.
No creer en mis compañeros.
Pero no es tan grande la herida,
porque los quiero.
Detrás de cada uno
está aquel a quien venero,
y no puedo dejar de amar
aquello que llevo dentro.
Fabuloso
ResponderEliminar