domingo, 25 de febrero de 2024

Las parábolas de Jesús

  El pasado viernes 23 de febrero, fecha claramente reconocida en el ideario contemporáneo de nuestro país, dimos un "golpe de estado de amor" sintonizando con el mensaje de Cristo y la belleza de sus palabras. Agradezco desde aquí al Rincón de Kiko, por ofrecernos el espacio de encuentro, y a todos los asistentes por acompañarme en esta hermosa aventura. 

"Donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos". (Mateo 18:20)



domingo, 11 de febrero de 2024

Tu nombre

Un silencioso viento
me trae el susurro permanente
de tu añorado nombre.
Detrás de cada sílaba pronunciada,
detrás de cada ruido persistente,
en mis oídos permanece.
Se convierte en canción infinita
transmitiendo un constante presente.
Es melodía soberana,
te transforma en un rey sirviente,
postrándote ante la vida,
agradeciendo su simiente,
porque sé que todo cuanto existe
pronuncia tu nombre con deleite.




miércoles, 7 de febrero de 2024

Borrado de la existencia

Un día desaparecí,
de tu vida y de la mía.
No sé adónde fui.
Era un lugar que no existía.
Allí no había identidad,
pero todos me reconocían.
Era como volver al hogar,
de donde realmente provenía.
No había banderas,
ni distancias,
ni palabras huecas.
Estaba solo,
y a la vez
la soledad era quimera,
sentirse acompañado
sin que nadie lo ejerciera.
Entre el sujeto y el objeto
no había diferencia.
Era todo tan real
que brillaba con luz intensa.
Estaba unido a todo
y todo yo mismo era.
Esta tremenda inmensidad
me hizo saber con certeza,
había sido ya
borrado de la existencia.



lunes, 15 de enero de 2024

La verdadera felicidad

Si confundes
el placer con la felicidad,
aun estás lejos de conocerte,
de conocerle a Él,
aquel que te sustenta,
que está detrás de todo
cuanto existe.
Mientras te obstines
en seguir prisionero
de las ataduras de los sentidos,
no podrás liberarte en Él.
Tienes que caminar sin equipaje.
Tienes que aprender a vaciarte.
Cuando realmente estés desnudo
la pureza de tu alma
te hará visible a los ojos del mundo.
Dejarás atrás los instintos primarios,
los apegos corpóreo-mentales,
y descubrirás la verdadera felicidad.
El gozo que permanece inmutable.
La paz llenando el vacío de tu ignorancia.
No tendrás fin ni principio,
los límites habrán desaparecido para ti.
La falsa felicidad que añorabas,
cegado por tus apetitos,
desaparecerá,
residirás en la bienaventuranza,
y Él, el Amado,
te acogerá en su templo
por toda la eternidad.



sábado, 6 de enero de 2024

Unidad

En la Unidad
todo acontece.
Sin fin ni principio
la realidad se mueve. 
Un solo momento
todos los momentos contiene.
Sabes que nada falta,
lo que vives
es lo que procede.
Aliméntate de Amor.
Vive el presente plenamente.
Lo que crees equivocación
es otra oportunidad de conocerte.
Tus pasos serán una canción
llenando de alegría al sufriente.
La compasión tu contraseña.
El agradecimiento tu compañero ferviente.
Al final de tus días,
cuando tu aventura
te lleve a cruzar el puente,
el Amor que hayas sembrado
lo cosecharas en forma permanente.



jueves, 28 de diciembre de 2023

Canto a la vida

 A Walt Whitman

En la blanca flor
del humilde almendro
veo más sabiduría
que en toda 
la Enciclopedia Británica.

En el azul
de un cielo despejado
veo más pureza
que en las fuentes benditas de agua
de la mayoría de las iglesias.

En los poderosos árboles
de bosques y jardines
veo más fortaleza
que en los insignes castillos
creados por el hombre.

En el amor de un animal doméstico
veo más sentimiento
que en las grandes obras
de los mejores poetas
y escritores de la historia.

Toda la vida me habla
para contarme lo que no se nombra,
y decirme gozosa al oído:
"Si quieres ver lo invisible,
cierra los ojos, medita en la sombra."






lunes, 4 de diciembre de 2023

Ojos nuevos

Dios se ha disfrazado,
no lo veo por ningún lado.
¿Será que a esta fiesta del cielo
yo no he sido invitado?
O quizás son mis vestiduras
que me tienen acomplejado.
Veo a otros como yo,
buscando con premura al Amado.
Y seguimos sin ver al Señor,
el traje invisible hace bien su trabajo.
Me pregunto si no veo
simplemente porque mis ojos
están equivocados.
Decidí dejar los festejos,
las ceremonias, los artificios,
todo lo que me llevaba lejos.
Y me fui a mi corazón,
a escuchar sus latidos de silencio.
Allí descubrí
que el disfrazado era yo.
Que Dios siempre estuvo ahí
para que pudiera verlo.
En un instante me entregué
a la sencillez de lo completo.
Lo invisible desapareció
y pude ver al fin
el mundo con ojos nuevos.