jueves, 7 de febrero de 2019

Encerrado

  Encerrado en la habitación de sus limitaciones tiene bien aprendido el discurso de la vida. Sabe qué hacer y qué decir para ser feliz, pues se ha leído todo tipo de manuales al respecto. Orgulloso enseña sus logros a todo aquel que pasa por su lado. Les hace pasar a la habitación y les enseña el decorado. En estas cuatro paredes todo está estudiado, todo parece encajar, no hay pieza que no se haya colocado. Y sin embargo, la verdadera felicidad no se ve por ningún lado. Las instrucciones abundan: ceremonias, maestros, doctrinas, terapias... formando parte del empapelado. No hay un sólo hueco en ninguna pared, lo que quieres ver puedes perfectamente mirarlo, pues este individuo en todas partes parece haber estado buscando. Dice saberlo ya, dice haberse encontrado, pero cuando se le pide jugar, se pone serio en el acto. Salir de esta cómoda habitación es para él algo ni siquiera imaginado. Inundado de conceptos el dogma lo sigue atrapando, y redecora y redecora las paredes de su santuario. Únicamente cuando se queda sólo y la oscuridad no le permite otra cosa que verse, sin distracciones ni decorados varios, empieza a vislumbrar una realidad que tiene la profundidad de un charco. Es un vacío sin final que no parece ser llenado, por más que la habitación pretenda mostrarle que ha triunfado. La ausencia de felicidad le empujará a salir de su cuarto, dejando esas cuatro paredes atrás, dejando de estar encerrado. Saldrá sin más, a vivir la realidad que había esquivado. Entonces descubrirá la verdad, que la habitación era una cadena de limitaciones que le mantenía paralizado. Empezará a andar y las habitaciones desaparecerán, pues no habrá lugar que pueda contener la infinitud de alguien que ha dejado de ser esclavo.

domingo, 13 de enero de 2019

Hogar

La casa soy yo.

Tiene puertas, 
tiene ventanas,
abiertas al exterior.
Tiene universos,
tiene galaxias,
y tiene una flor.

La casa soy yo.

Tiene multitudes,
un solitario,
una pecera
y un caracol.
Tiene un soldado,
un galerista,
un rockero,
y un predicador.

La casa soy yo.

Armarios vacíos
de miedo y ambición.
Perchas sin trajes
desnudan el corazón.
Lo que yo soy
ofrezco con amor.

La casa soy yo.

Tiene un carterista,
un amante,
un misionero,
y un especulador.
Tiene un artista,
un comerciante,
un camionero,
y un guasón.

La casa soy yo.

Tiene un diamante,
una amatista,
un cuarzo,
y un templo del sol.
Tiene un buda,
un Jesucristo,
un Mahoma,
y un televisor.
Tiene un ciego,
un perro guía,
un gato,
y un edredón.

La casa soy yo.

Tiene una sonrisa,
un abrazo,
un beso,
y un capón.
Tiene una misa,
un sacerdote,
un penitente,
y un pecador.
Tiene una mente,
una consciencia,
un maestro,
y un ambientador.

La casa soy yo.

Tiene un libro,
una historieta,
un dibujante,
y un escritor.
Tiene un amigo,
un compañero,
un asistente,
y un sanador.

La casa soy yo.

¡Vamos entra!
Tienes mi bendición.

viernes, 4 de enero de 2019

Charla "Un país llamado Integridad"

  El pasado 30 de Noviembre compartí una charla en el Rincón de Kiko que ahora os presento aquí en formato video por gentileza de Armando Gutiérrez, de la Asociación Hinneni y Derviche films.


martes, 1 de enero de 2019

Muchos somos

De tantos hombres que soy, que somos,
no puedo encontrar a ninguno:
se me pierden bajo la ropa,
se fueron a otra ciudad.

Cuando todo está preparado
para mostrarme inteligente
el tonto que llevo escondido
se toma la palabra en mi boca.

Otras veces me duermo en medio
de la sociedad distinguida
y cuando busco en mí al valiente,
un cobarde que no conozco
corre a tomar con mi esqueleto
mil deliciosas precauciones.

Cuando arde una casa estimada
en vez del bombero que llamo
se precipita el incendiario
y ese soy yo. No tengo arreglo.
¿Qué debo hacer para escogerme?

¿Cómo puedo rehabilitarme?
Todos los libros que leo
celebran héroes refulgentes
siempre seguros de sí mismos:
me muero de envidia por ellos,
y en los filmes de vientos y balas
me quedo envidiando al jinete,
me quedo admirando al caballo.

Pero cuando pido al intrépido
me sale el viejo perezoso,
y así yo no sé quien soy,
no sé cuantos soy o seremos.
Me gustaría tocar un timbre
y sacar el mí verdadero
porque si yo me necesito
no debo desaparecerme.

Mientras escribo estoy ausente
y cuando vuelvo ya he partido:
voy a ver si a las otras gentes
les pasa lo que a mí me pasa,
si son tantos como soy yo,
si se parecen a sí mismos
y cuando lo haya averiguado
voy a aprender tan bien las cosas
que para explicar mis problemas
les hablaré de geografía.

Pablo Neruda de su obra Estravagario 

sábado, 29 de diciembre de 2018

He vuelto

He vuelto a vestir
el uniforme de combate
de tus heridas, amor mío.

A torear entuertos
en las plazas de tus más altos
renombres.
A ser el guionista de tus sonrisas,
el director de tus películas.

He vuelto, amor mío.

A ser la canoa de tus descensos,
el descubridor de tus Américas,
el comediante de tus risas.

El equilibrista de tus alambres,
el viajero de tus territorios más inexplorados,
el sabio de todas tus bibliotecas.

He vuelto, amor mío.

A ser el ladrón de tus besos,
la suavidad en tus labios,
el criminal de tus delitos más extraños.

El investigador privado de tu vida,
el Dios de tus religiones prohibidas,
el guardián de la puerta de tus secretos.

He vuelto, amor mío.

A ser el cantante de tus melodías,
el compositor de tus sinfonías más sublimes,
el escalador de tus montañas más elevadas.

El artista de tu obra de arte,
el maestro de tus enseñanzas,
el guía que se pierde en tus silencios.

He vuelto, amor mío.
Y sigo volviendo,
fabricando el puzzle de tus sentimientos.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Saber no sabiendo

No tengo conocimiento,
me lo dejé en el encierro.
Cuando salí libre
y me quité el traje de preso
me quedé vacío por dentro.
Dejé atrás lo sabido,
teorías y conceptos,
y supe sin saber nada
del todo y de su silencio.
Aprendí que estaba completo,
que yo era el universo,
las estrellas me acompañaron 
en un viaje sin trayecto.
Recordé que era eterno,
que mis límites eran inventos, 
y seguí caminando sin andar
con el gozo de compañero,
para mostrar a los demás
el Dios que llevaban puesto.
Y aunque volví a la prisión,
para poder hablarle a los presos,
yo era eternamente libre,
compartía no sabiendo.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Alma creativa

Dedicado a mi amigo José Antonio

Te recorre la corriente,
la corriente de la vida.
Te enchufas a ella,
la tienes activa.
Expresando a borbotones 
tu capacidad creativa.
Te rindes al instante,
es una batalla perdida.
Eres un canal recorriendo
los senderos del artista.
Todo funciona por completo,
todo cuadra, no hay aristas.
Te recoges a ti mismo
para abrirte sin cortapisa.
Tu alma se expansiona
volcando tu maravilla.
Al final de todo sólo escribes
pleno de gozo y dicha.

Resultado de imagen de imagenes escritura