Una pena
que llevo dentro
cuando el alma desespera
por encontrar alimento.
Es pena que no cura
ningún ungüento.
Una pena hermosa
que te atrae
con sus dulces lamentos.
Una pena
que no sabe de sentimientos,
viene de muy dentro.
Una vez más he tenido el inmenso placer de acudir a la casa, al lugar de luz desde el que, mi querido amigo Rafael Bascón, emite su llamada consciente al mundo: Diálogos 7. En esta ocasión para departir sobre el bien y el mal, como entrevista introductoria a mi próxima charla a desarrollar en El Rincón de Kiko, el próximo viernes 17 a las 19 horas.