domingo, 19 de septiembre de 2021

El espíritu del Amor

El espíritu del Amor
llamó a mi puerta
y mi corazón, agradecido,
salió a darle la bienvenida.

Quise decir adiós
pero el sentimiento me poseía,
y aunque intenté marchar
allí mismo permanecía.

Desnudo me quedé,
solté equipajes, papeles,
y hasta familia,
mas todo junto a mí seguía.

La soledad me prestó su manto,
el silencio su cancioncilla,
y yo bailaba y bailaba
la danza de la alegría.

Era un estar sin estado,
el que cada momento sostenía,
la pureza era mi báculo,
la verdad mi compañía.

Dentro de mí estaba el Todo,
la expresión misma de la vida,
el espíritu sincero del amor
me había curado las heridas.

Y así caminaba yo,
sintiendo su huella divina,
porque sabía que era Dios
el que mis pasos conducía.






 
 

jueves, 9 de septiembre de 2021

Cuando

Cuando no me tienes
es cuando te tengo.
Cuando me sueltas
es cuando estoy contigo.
Cuando tú vives,
yo estoy más vivo.
Cuando vienes a verme,
abro mi corazón para recibirte.
Cuando estás apenada,
me convierto en el pañuelo de tus lagrimas.
Cuando la ternura te conquista,
saco la bandera blanca ante tus caricias.
Cuando tu valentía te hace ser firme,
me disfrazo de cobardía rendido ante tus encantos.
Cuando caminas con aire sigiloso,
me traslado en tus pasos vestido de disimulo.
Cuando estás aquí, querida mía,
cuando estamos juntos en nuestro ahora,
desaparecen los distingos,
porque tú y yo,
en nuestro amor desaparecimos.








jueves, 26 de agosto de 2021

Dependencia reversible

Son momentos que se suceden,
que se van comiendo los espacios
hasta quedarse vacíos,
donde la necesidad hiere,
donde lo inestable se hace presente.
Y todo se da la vuelta
para que puedas verte.
Lo que hay oculto,
lo que hay detrás,
lo que parece,
llenando las rendijas
de formas aparentes,
construyendo un castillo
que no sabe protegerte.
En medio de todo: Tú,
solo, vacío, inerte,
deslumbrado por las ramas
de una planta inexistente,
sin ganas de morir,
a lo antiguo, a lo evidente.
Sigues queriendo vivir
y mientras sigas vivo
no te acompañará la muerte.
Los momentos vacíos
sólo buscan quererte.




 

martes, 10 de agosto de 2021

La mirada distinta

Todos somos iguales
a los ojos del señor.
Abandona el disfraz de la apariencia.
Hazte uno con tu creador.
La mirada que establece distinciones
no es más que mera ilusión.
Despierta ya a la consciencia
de la no separación.
En esta obra de teatro
tú puedes cambiar el guion. 
Sé sincero contigo,
mira desde el interior.
Así verás que las sombras
no son más que un empujón.
En ese momento sublime
la fuente y tú estaréis en comunión.
No tendrás ni que decirlo,
serlo será tu aportación.
Tendrás una mirada distinta,
desaparecerá el pequeño yo.
Nos miraremos a los ojos
reconociendo nuestro amor,
porque dentro de nosotros
late el mismo corazón.









 

lunes, 9 de agosto de 2021

Su nombre

Todo lo que veo pronuncia su nombre.
Mis palabras huyen despavoridas
por la necesidad de su llamada,
pues, aunque a veces,
no consigan pronunciarle
saben que está ahí,
al mando de las operaciones.
Es su nombre el que te nombra.
¡No huyas de su palabra silenciosa!
Ven, recógete, recuéstate junto a él,
sentirás que la manta acogedora de su amor
te abriga en tu eternidad.
En los momentos más fríos,
él está ahí para acogerte.
En los momentos más cálidos,
él goza de tu compañía sin pretensiones.
Todo lo que veo pronuncia su nombre.
Los idiomas desaparecen 
cuando su llamada te inspira.
El lenguaje universal,
el amor por la vida,
donde cada momento
te cuenta maravillas.
No hay razón 
para perderse en más pesquisas,
él esta aquí.
en cada acontecimiento
que tu mente realiza,
entrégate a su presencia divina.
Y cada vez que pronuncies un nombre
será su nombre el que digas.





martes, 20 de julio de 2021

El miedo a morir

  El verdadero nombre del virus pandémico que asola a la humanidad desde hace eones es Miedo. A partir de este germen originario, el virus, se multiplica de manera exponencial y cual "hidra de Lerna" se extiende como el monstruo que es. Un monstruo de infinitos tentáculos, que, al igual que el mencionado de la mitología griega, si le cortas una cabeza aparecen dos en su lugar. El veneno de este miedo es tan poderoso que ciega a todo aquel que se ve invadido por su presencia, llevándolo, inexorablemente, a no ver nada que no sirva más que para su propio alimento, para su propia justificación. Así, la enfermedad avanza retroalimentándose, disfrazando la realidad con falsos argumentos de muy diversa índole. Su desarrollo está tan avanzado que incluso se pone los disfraces de la salud, de la seguridad, de la solidaridad, pero, una vez más, todo es un engaño. Una densa niebla nos rodea y no nos deja ver más allá de nuestras narices. Entonces, de repente, todo se nos ha vuelto oscuro, tenebroso, peligroso. Necesitamos protegernos y demandamos a otros que nos ofrezcan dicha protección, cuando estos, aquellos a los que acudimos para satisfacer nuestra demanda, forman parte de la misma enfermedad que nos aqueja. Es como querer salvarte de los efectos de un veneno inyectándote más veneno, sin haberlo comprobado siquiera, tan sólo, porque otros te han programado con una dislexia permanente, y, donde pone veneno, tú lees antídoto.

  Este virus, llamado Miedo, tiene sus síntomas, pero tú no los ves. Lleva tanto tiempo contigo, estás tan acostumbrado a su presencia, que ni siquiera lo notas, porque te está consumiendo de tal modo que ya forma parte indisoluble de ti. No sabes vivir sin miedo. Y todo, absolutamente todo lo que observas, lo ves desde la pantalla de su infección. El resultado de todo ello es que los síntomas te devoran. Tus pensamientos y emociones son prisioneros de la catástrofe y el drama. Y quieres más y más y más. Y cuando no tienes suficiente con los tuyos acudes a alimentarte del drama de los demás. De manera automática pones en los altares de tu sistema de creencias todo acontecimiento, inventado o no, que alimente ese ansia devoradora que concibe la vida como una eterna sucesión de calamidades. La "caja tonta" y sus tecnologías complementarias se han convertido en los verdaderos dioses de tu existencia cotidiana. Instrumentos más que contrastados para cerrarte los ojos a lo real, distraerte en una amalgama de banalidades y seguir aumentando tu ceguera. Estás herido de inconsciencia y llevas toda la vida desangrándote. Estás dormido. Estás muerto.

  Lo que no sabes es que tu naturaleza es mucho más fuerte que tú. Que por mucho que te empeñes en ser lo que no eres vas a acabar siéndolo. Que dentro de ti existe una vida que rompe cualquier esquema que te puedas imaginar. Que no tienes fin ni principio. Que siempre has existido y siempre existirás. Que la muerte es una ilusión. Y que tanto tú, como yo, como cualquiera de nuestros compañeros de viaje, somos parte de la gracia infinita del Padre. Somos células de su cuerpo universal. Y, por tanto, estamos destinados a fundirnos con él, nuestro auténtico origen y destino, más allá del tiempo y el espacio. 

lunes, 19 de julio de 2021

Eternamente hoy

En tu interior,
hay una mañana,
esperando amanecer cada día
con el brillo de tu corazón.

En las alturas de tu Ser,
hay un mediodía resplandeciente,
llenando con la luz de tu alma
la cumbre de tus sueños.

Al atardecer,
un cálido abrazo te adormece,
llenando de ternura insensata
la apertura de tus sentidos.

Y en la noche,
en la oscura y temida noche,
inicias el camino de regreso
hacia el hogar del reencuentro,
donde el bendito
sabe ya de tu llegada.