sábado, 25 de julio de 2026

Descansa

Descansa
en manos del espíritu,
relájate,
entrégate a Él.
No tienes más
que dejarte hacer.
Es un abandono firme,
lleno de la paz
del saber.
Descansa y relájate.
Sé generoso contigo,
permítete agradecer.
Cada día que vives
es un regalo,
acéptalo, es tu deber.
El refugio de sus manos
es el descubrimiento
de lo que ha de acontecer.
No lo pienses tanto,
entrégate.
Tu corazón se abrirá.
Tu mente será un vergel.
Deja de esforzarte en vano,
descansa, relájate.



jueves, 16 de julio de 2026

La puerta de los deseos

Caminando por esta historia
que se va contando sola,
me doy cuenta de lo que escribo,
de lo que digo, de lo que siento.
Te lo estoy contando a ti
y me lo cuento a mí primero.
En una amalgama de ilusiones
se va construyendo el sueño,
y los sentidos me mienten
sin dejarme ver lo auténtico.
¿Será todo esto verdad
o simplemente un entretenimiento?
No queda otra que mirarse
para saber si estás cuerdo.
Si no te atreves a parar
serás un ignorante perpetuo.
Libros, señales, profecías,
métodos, terapias vacías,
un engranaje perfecto
para sacarte del momento.
Finalmente descubrirás,
que en lo sencillo,
está el mensaje verdadero.
Y cerrarás de una vez,
y para siempre,
la puerta de los deseos.








domingo, 12 de julio de 2026

El camino

El camino es el comienzo,
el final y el intermedio.
¿Pero, dónde están tus pasos, compañero?
¿Estás aquí contigo,
justo en este momento?
¿O estás mirando un horizonte
que te observa desde lejos?
Es importante encontrar
tu casilla de salida,
en todo este inmenso juego.
De no ser así.
estarás perdido,
sin encontrar tu sendero.
Tienes que saber que tus pasos
son los que pisan el terreno,
y que fuera del ahora
no existe ningún tiempo.
Porque si estás en las nubes,
tu claridad se habrá disuelto,
y lo que crees estar viendo,
será tu imaginación
que toma las riendas del cuento,
reflejando una mente voraz
que no sabe guardar silencio.



miércoles, 8 de julio de 2026

Ser o no ser

Soy cristiano,
judío, hindú,
y hasta musulmán.
Soy ateo, agnóstico,
materialista,
y trascendental.
Como la zarza ardiente
del monte Sinaí
en la antigüedad:
"Soy el que soy",
sin más.
Dejar de ser
para ser de verdad,
curiosa paradoja,
ejercicio a practicar.
Llenarse de etiquetas,
¡qué perdida de tiempo
tan descomunal!
En cuanto te identificas,
eres ya prisionero
del traje de tu identidad.
¿No te das cuenta
que ya eres?
No te ates
a la ilusión conceptual.
Dejar de ser algo
para serlo todo,
esto es lo real.
El día que lo consiga
obtendré mi libertad.




miércoles, 1 de julio de 2026

Cristo

Amado mío,
cuando me lleno de ti,
las palabras me fallan,
no puedo describir
este amor tan grande
que por ti siento.
Mi corazón,
está tan lleno,
que rebosa de gozo.
Es un sentir tan pleno,
que mis latidos se paran
para escucharte por completo.
Quisiera vivir aquí,
siempre en este momento,
no escaparme nunca
de este sentimiento.
Y camino despacio,
en silencio,
vistiendo la humildad
del no sabiendo.
Aun así,
sé que te tengo,
porque tu amor
es tan grande,
que soy,
y siempre seré,
tu humilde siervo.






sábado, 20 de junio de 2026

El vino de la vida

Estoy embriagado
del vino de la vida.
Alcoholizadas mis células,
ebrias de la Presencia.
Las instituciones me llaman,
me piden abstinencia,
quieren que deje mi vivir,
que camine en vía muerta.
Pero la realidad es diferente,
el vino que estoy bebiendo
es la sal de la tierra.
Los ilustres ignorantes
argumentan razones necias,
y la sociedad los aplaude,
negando las evidencias.
Yo solo quiero decirte
que estás invitado a la fiesta,
que mi vino es el tuyo,
y que al beber juntos
viviremos la vida plena.





lunes, 15 de junio de 2026

Tocando el cielo

Quiero gritar al mundo
cuánto te quiero,
hacerte propaganda
en cada uno de mis versos.
Quiero que todos lo sepan:
Este amor que llevo dentro,
es tan grande
que no me cabe en el pecho.
Pero el mundo permanece sordo
a mis intentos.
Las multitudes olvidadas
andan enredadas
en el circo de los lamentos,
entretenidas con las palabras
de los voceros del infierno.
Y yo aquí,
en medio de todo,
tocando el cielo.
Podría sentirme extraño.
Aislarme en la desesperanza.
No creer en mis compañeros.
Pero no es tan grande la herida,
porque los quiero.
Detrás de cada uno
está aquel a quien venero,
y no puedo dejar de amar
aquello que llevo dentro.