Busca que te busca,
sin saber qué buscar,
entretenido en la búsqueda,
adicto a la actividad.
Dando vueltas a una noria
que no le deja parar,
y él sigue buscando,
alejado de la verdad.
Inventa juegos de espíritu
que no tienen final,
no le llevan a ningún lado,
a perderse nada más.
En la confusión desmemoriada
no puede dejar de buscar,
porque no sabe quién es,
ni sabe dónde está.
Y sigue jugando el juego
de su ruido mental,
viendo lo que no existe,
buscando modos de jugar.
Cuando esa rueda ignorante
le permita por fin parar,
el ruido desaparecerá.
Entonces, y solo entonces,
podrá ver con claridad,
y lo que antes era mentira
se convertirá en realidad.
Me encanta
ResponderEliminarDivino, 👌👌
ResponderEliminarMuy certero, pasa mucho!
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