dentro de mi
que no se apaga nunca.
No tiene cables,
ni interruptor,
y brilla como ninguna.
Su luz es tan profunda
que solo los ojos del alma
pueden percibirla.
Casi nadie la ve,
han perdido la vista,
pero ella sigue ahí
esperando tu visita.
Es una lámpara tan bella
que las palabras
no pueden describirla.
Cuando tu boca hable silencios
y tu mirada sea precisa,
podrás verla.
Y tu alma te dirá
que tu luz y la mía
son la misma.
Me he quedado sin palabras al leer tu reflexión de la lámpara.Ojala descubramos nuestra làmpara para no pagarla nunca.Gracias.
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