domingo, 30 de septiembre de 2018

Miradas

No se mira ya la gente.
Ciegos de no mirar
han perdido la costumbre
de mirarse cara a cara,
sólo miran pantallas.

No se mira ya la gente.
No se saben ya mirar.
Dejan sus ojos vacíos
y sus pupilas inertes,
apagadas de vida,
encendidas de muerte.

No se mira ya la gente.
Han olvidado el placer
de verse continuamente,
de averiguarse los secretos,
de amarse secretamente.

Son sólo sombras que andan
llenas de mirar ausente,
miradas que al no decir nada
se pierden en la mente
No se mira ya la gente.

Incluso siendo de día
la noche les pertenece,
parapetados en lo oscuro
no miran, duermen.
No se mira ya la gente.

Se olvida la realidad,
el contacto visual consciente,
y todos caminan huidizos
sin siquiera tenderse puentes.
No se mira ya la gente.

Mírame a mí, no más.
Sigue el camino de una mirada 
que quiere verte.
Así dejarás de danzar
la danza del inconsciente.
No se mira ya la gente.



viernes, 14 de septiembre de 2018

El país Integridad

  En la comarca de la verdad existía un país que destacaba por encima de todos los demás. Este país se llamaba Integridad y los pobladores del mismo eran conocidos como "los íntegros". En este renombrado país las divisiones no existían por ninguna parte. No había fronteras que lo delimitaran, por tanto, en cualquier momento podías convertirte, aún sin saberlo del todo, en habitante del mismo, y ser por lo tanto un íntegro. No existían clases sociales, no existían partidos políticos, no existía el dinero, todo en este país hablaba de su sencillez, de su comprensión, de su amabilidad, de su hospitalidad. Las necesidades estaban mas que cubiertas pues al no existir la mentira (desaparecida hace mucho tiempo de esta comarca) las dobles intenciones, las falsedades. las hipocresías, no tenían razón de ser, y simplemente no existían. Cada habitante aprendía desde pequeño que la mejor forma de aportarse a sí mismo y a la comunidad era realizando aquella labor que le fuera satisfactoria y para la que estuviera dotado. De este modo cada uno era feliz en el ejercicio de compartir, de ofrecer lo que llevaba dentro a los demás. La abundancia se atisbaba en todos y cada uno de los rincones de este amado lugar. La competitividad ni siquiera existía ya como palabra en las actas fundacionales de la comarca de la verdad, y la unión, era tal, que el lenguaje hablado y escrito se utilizaba tan sólo como deleite y expresión de creatividad, pues, en lo que a comunicación se refiere, la fusión con el otro favorecía que el sentimiento que salía de los corazones de todos fuera el acto comunicador por excelencia. El amor y el respeto eran tales que tan sólo una mirada bastaba para decirlo todo.

  En el país de Integridad los animales y las plantas eran numerosos y vivían en plena comunión con los humanos. Con ellos también habían desaparecido las barreras comunicativas de antaño y ejercían como un importante eje sustentador de ese equilibrio que se había establecido en todos los ámbitos de desarrollo del país. En cuanto al transporte, ya no era necesario. Debido a la propia evolución de los habitantes en su autoconocimiento habían desarrollado la capacidad de situarse, allí donde desearan hacerlo, porque, como dije anteriormente, los límites no existían en el país de Integridad. La música, las danzas, las artes..., eran componentes esenciales en la vida diaria, ya que las expresiones de creatividad, además de transmitir la belleza del corazón humano, eran infinitas e instantáneas. Por otro lado, no existía el tiempo de reloj. Todo se regía por los ciclos naturales en un eterno presente donde los ritmos de la tierra estaban totalmente coordinados, enlazados y armonizados con todo ser viviente.

  Y finalmente, deciros que el deporte nacional era jugar. Todo el mundo estuviera donde estuviera e hiciera lo que hiciera estaba jugando y divirtiéndose, pues la vida entera era un juego para ellos. Eso sí, los verdaderos maestros en ese arte han sido y siempre serán: los niños.

¿Queréis jugar conmigo?

viernes, 24 de agosto de 2018

El móvil

Ese aparato,
que acapara todo el rato.
Que no te deja en paz,
sonando y sonando.
Dueño de tus palabras
escapadas dando saltos.
Queriendo decir algo
sin saber si estás hablando.
Todo es decir sin más,
chismes para el escenario.
Donde el actor más parlanchín
se lleva el premio en el acto.
No tener nada que contar
es un tesoro olvidado.
Prefiero vivir a mostrar,
por eso me callo tanto.
¿Sabes lo que es hablar
sin mover los labios?
Decirlo todo
con el botón de apagado.
¿Sabes escuchar de verdad
sin necesidad de datos?
Ese día llegará.
El verdadero movimiento
estará en tus pasos.
Y ese móvil dictador
que te tenía atrapado,
quedará en un rincón
a gusto, descansando.

Teléfono móvil sonando — Archivo Imágenes Vectoriales

viernes, 27 de julio de 2018

Palabras y Silencios en Estudio Abierto

  El pasado 28 de Junio tuve el placer de compartir en el Estudio Abierto del pintor Armando Rabadán, en calle goles 48 B, en Sevilla, una charla con ocasión de la presentación de mi último libro "Palabras de Silencio", el cual podéis adquirir en el Rincón de Kiko, en calle San José 21-23 Pasaje, en la librería Loan, en Afán de Rivera nº245, o en el enlace que veis a la derecha de este blog clickeando en la imagen del libro.

  Fue este un encuentro muy especial para mí, en un ambiente sumamente acogedor y entrañable, rodeado de arte por todas partes (las obras de Armando así lo atestiguaban) y, sobre todo, de la grata compañía de los asistentes. Para todos aquellos que, por algún motivo, no pudisteis asistir, y para aquellos que deseen volver a disfrutarlo, os adjunto a continuación el video del evento realizado por Armando Gutiérrez.



martes, 17 de julio de 2018

El trompetero místico

¡Vuelve a tocar trompetero!, y como tema,
que sea el que todo lo abarca, el tema que resuelve y que fragua,
el amor, que es el pulso de todo, su alimento y su herida:
el corazón del hombre y de la mujer está hecho para el amor;
no hay tema sino el amor: el amor que todo lo teje,
abarca y difunde.

¡Oh, cómo se agolpan a mi alrededor fantasmas inmortales!
Veo el vasto alambique trabajar sin descanso; veo y reconozco las llamas que dan calor al mundo,
el brillo, el rubor, los corazones palpitantes de los amantes:
algunos, indeciblemente felices; otros, callados, ensombrecidos,
sintiéndose morir;
el amor, que es la tierra toda para los amantes, el amor, que se burla del tiempo y el espacio,
el amor, que es el día y la noche, el amor, que es el sol y la luna y las estrellas,
el amor, que es carmíneo y suntuoso, ebrio de perfume:
no hay palabras sino las palabras del amor; no hay pensamiento sino el pensamiento del amor.

(Walt Whitman "El trompetero místico" Estrofa nº 5)

jueves, 12 de julio de 2018

Regreso al hogar

Camino sin saber muy bien
a donde me llevan mis pasos,

Pendiente de las señales
que me van llegando,

Dando gracias por cada cosa
que me ofrece la vida.

Reconozco que no entiendo
para qué ni por qué
de tantas y tantas cosas,

Pero es tanto el Amor 
que me surge de mi interior

Al verte en todo,
Al sentirte en todo,

Que no puedo más que rendirme 
a mi incomprensión y a tu Amor incondional
e intentar día a día aceptar y amar
lo que esta existencia me ofrece.

Sin cuestionar, divagar, discutir...
ni entrar en líos mentales.

Eliminando así toda incertidumbre.

Reconozco que no sé a donde
me lleva el siguiente paso,

Pero tengo la certeza
de que nunca es un paso a ciegas.

Una vez más

El mejor de los viajes
Es el regreso al Hogar.

Autora: Isabel Bermudo.



lunes, 9 de julio de 2018

Una mujer desnuda

Siempre viene bien
tener a mano una mujer desnuda.

Para apagar de noche
tus llamas de locura,
para abrir la puerta de la ternura,
para excavar sentimientos
en la cueva de la desmesura.

Para acercar posiciones en la espesura,
para hacer diabluras,
para ensayar la postura,
para ser amado por la amada,
sin mesura.

Siempre viene bien
tener una mujer desnuda,
por ti, por ella, por ambos,
por cordura.

Y acabar desnudo,
en el jardín de su hermosura.