viernes, 7 de agosto de 2026

Mirar dentro

Cuando uno
deja de verse a sí mismo,
deja de ver a los demás.
Y la mayoría,
ni siquiera han empezado
a mirar,
porque sus ojos
están cerrados,
y lo que ven
no es real.
En este mundo
de ceguera masiva,
el tuerto
es el rey del lugar.
Y si no ves nada,
¿para qué mirar?
Muchos abandonan,
se lanzan al precipicio,
buscando una paz
que no saben encontrar.
¡Quítate la venda
de la ignorancia!
Abandona las etiquetas,
los juicios, las exigencias,
aprende a callar.
El silencio te cogerá la mano.
Te llevará a un viaje
del que no regresarás,
donde no hay vuelta atrás.
Una vez que viajes dentro,
tus ojos sabrán mirar,
y cuando mires al otro
será a ti mismo
al que verás.




miércoles, 5 de agosto de 2026

Las paredes del tiempo

En las paredes del tiempo
se reflejan las sombras
del entendimiento,
para que aquel que lo desee
pueda verse sin remordimiento.
Es cuestión de abrirte
a la pureza del sentimiento,
así aparecerán los espejos
donde verse es un privilegio.
La humildad descorre la cortina
que oculta el tesoro
que llevas dentro.
¡No seas insensato!
No desperdicies este momento.
Y construye la obra,
en tu cuerpo,
en tu mente,
en tu Espíritu inmenso.
Y cuándo hayas de marchar,
no tendrás que mirar atrás,
estarás plenamente satisfecho,
porque viste tu sombra
en las paredes del tiempo.







sábado, 25 de julio de 2026

Descansa

Descansa
en manos del espíritu,
relájate,
entrégate a Él.
No tienes más
que dejarte hacer.
Es un abandono firme,
lleno de la paz
del saber.
Descansa y relájate.
Sé generoso contigo,
permítete agradecer.
Cada día que vives
es un regalo,
acéptalo, es tu deber.
El refugio de sus manos
es el descubrimiento
de lo que ha de acontecer.
No lo pienses tanto,
entrégate.
Tu corazón se abrirá.
Tu mente será un vergel.
Deja de esforzarte en vano,
descansa, relájate.



jueves, 16 de julio de 2026

La puerta de los deseos

Caminando por esta historia
que se va contando sola,
me doy cuenta de lo que escribo,
de lo que digo, de lo que siento.
Te lo estoy contando a ti
y me lo cuento a mí primero.
En una amalgama de ilusiones
se va construyendo el sueño,
y los sentidos me mienten
sin dejarme ver lo auténtico.
¿Será todo esto verdad
o simplemente un entretenimiento?
No queda otra que mirarse
para saber si estás cuerdo.
Si no te atreves a parar
serás un ignorante perpetuo.
Libros, señales, profecías,
métodos, terapias vacías,
un engranaje perfecto
para sacarte del momento.
Finalmente descubrirás,
que en lo sencillo,
está el mensaje verdadero.
Y cerrarás de una vez,
y para siempre,
la puerta de los deseos.








domingo, 12 de julio de 2026

El camino

El camino es el comienzo,
el final y el intermedio.
¿Pero, dónde están tus pasos, compañero?
¿Estás aquí contigo,
justo en este momento?
¿O estás mirando un horizonte
que te observa desde lejos?
Es importante encontrar
tu casilla de salida,
en todo este inmenso juego.
De no ser así.
estarás perdido,
sin encontrar tu sendero.
Tienes que saber que tus pasos
son los que pisan el terreno,
y que fuera del ahora
no existe ningún tiempo.
Porque si estás en las nubes,
tu claridad se habrá disuelto,
y lo que crees estar viendo,
será tu imaginación
que toma las riendas del cuento,
reflejando una mente voraz
que no sabe guardar silencio.



miércoles, 8 de julio de 2026

Ser o no ser

Soy cristiano,
judío, hindú,
y hasta musulmán.
Soy ateo, agnóstico,
materialista,
y trascendental.
Como la zarza ardiente
del monte Sinaí
en la antigüedad:
"Soy el que soy",
sin más.
Dejar de ser
para ser de verdad,
curiosa paradoja,
ejercicio a practicar.
Llenarse de etiquetas,
¡qué perdida de tiempo
tan descomunal!
En cuanto te identificas,
eres ya prisionero
del traje de tu identidad.
¿No te das cuenta
que ya eres?
No te ates
a la ilusión conceptual.
Dejar de ser algo
para serlo todo,
esto es lo real.
El día que lo consiga
obtendré mi libertad.




miércoles, 1 de julio de 2026

Cristo

Amado mío,
cuando me lleno de ti,
las palabras me fallan,
no puedo describir
este amor tan grande
que por ti siento.
Mi corazón,
está tan lleno,
que rebosa de gozo.
Es un sentir tan pleno,
que mis latidos se paran
para escucharte por completo.
Quisiera vivir aquí,
siempre en este momento,
no escaparme nunca
de este sentimiento.
Y camino despacio,
en silencio,
vistiendo la humildad
del no sabiendo.
Aun así,
sé que te tengo,
porque tu amor
es tan grande,
que soy,
y siempre seré,
tu humilde siervo.