sábado, 20 de junio de 2026

El vino de la vida

Estoy embriagado
del vino de la vida.
Alcoholizadas mis células,
ebrias de la Presencia.
Las instituciones me llaman,
me piden abstinencia,
quieren que deje mi vivir,
que camine en vía muerta.
Pero la realidad es diferente,
el vino que estoy bebiendo
es la sal de la tierra.
Los ilustres ignorantes
argumentan razones necias,
y la sociedad los aplaude,
negando las evidencias.
Yo solo quiero decirte
que estás invitado a la fiesta,
que mi vino es el tuyo,
y que al beber juntos
viviremos la vida plena.





lunes, 15 de junio de 2026

Tocando el cielo

Quiero gritar al mundo
cuánto te quiero,
hacerte propaganda
en cada uno de mis versos.
Quiero que todos lo sepan:
Este amor que llevo dentro,
es tan grande
que no me cabe en el pecho.
Pero el mundo permanece sordo
a mis intentos.
Las multitudes olvidadas
andan enredadas
en el circo de los lamentos,
entretenidas con las palabras
de los voceros del infierno.
Y yo aquí,
en medio de todo,
tocando el cielo.
Podría sentirme extraño.
Aislarme en la desesperanza.
No creer en mis compañeros.
Pero no es tan grande la herida,
porque los quiero.
Detrás de cada uno
está aquel a quien venero,
y no puedo dejar de amar
aquello que llevo dentro.





sábado, 13 de junio de 2026

La llamada

Detrás de mi árbol
escondí tu palabra,
quería que el silencio
fuera quien me llamara.

Quería saber
si realmente escuchabas,
lo que entre mis ramas
se ocultaba.

Era el acto de conocerme
el que mi corazón buscaba,
y te utilicé a ti,
el instrumento que amaba.

Mientras el viento susurraba
su canción de madrugada,
las hojas iniciaban el baile
de la verdad vislumbrada.

Y yo permanecía atento
al concierto que me dabas,
entre flores y lunas
la tierra me lo cantaba.

Esta partitura inmensa
que todo lo llenaba,
no tenía fin ni principio,
era la eternidad soñada.

Y en este gozar sublime
de melodía glorificada,
supe encontrarme yo mismo
a través de tu llamada.



martes, 9 de junio de 2026

Perdido

Te has ido.
Te has perdido.
No sé dónde estás.
No estás conmigo,
y eso, me hace dudar.
¿Habrás encontrado
mi presencia
en otro lugar?
No sé que pensar.
Creí que este era mi sitio,
que no tenías
adónde marchar.
Pero ahora,
ya no te siento,
y no sé dónde buscar.
Quiero recuperarte.
Quiero saber que estás dentro.
Que me das vida.
Que me das intensidad.
Así sabré que yo era el perdido,
y me volverás a encontrar.




lunes, 8 de junio de 2026

El habla y el silencio

El habla necesita compañía, el silencio necesita soledad.
El habla quiere conquistar a los demás, el silencio quiere conquistarte a ti mismo.
El habla crea amigos y enemigos, el silencio es amigo de todos.
El habla necesita respeto, el silencio tiene ya este respeto.
El habla está relacionada con la tierra, el silencio es trascendente.
El habla educa, el silencio exalta.
El habla tiene limitaciones, el silencio es ilimitado.
El habla necesita esfuerzo, el silencio mucho más.
El habla es humana, el silencio es divino.
Mientras hablas te oyen otras criaturas, en silencio puedes oír al Creador. El silencio te lleva a la quietud de la mente, luego a la introspección, a la purificación y, finalmente, a la liberación.

Prema Panduranga.
Maestra hindú.

lunes, 1 de junio de 2026

El tablero

Si el nacimiento,
la vida y la muerte,
son un juego,
¿Por qué escogemos
las fichas oscuras?
¿Por qué ensuciamos
el tablero?
No será que estamos ciegos
y no podemos ver
lo que llevamos dentro.
Si levantamos la vista
vemos las estrellas,
que brillan
en un inmenso cielo.
Pero nosotros,
empequeñecidos,
somos enanos eternos.
Tanto queremos crecer
que nos quedamos
en el intento.
De tanto proyectar
la película
en nuestro cerebro,
somos enfermos crónicos,
perdidos en el sufrimiento.
La solución
la tienes delante
en todo momento.
Abre tus brazos al Amor,
convierte tu corazón
en un faro de conocimiento.
Así caminarás en la luz.
Así podrás ver bien el tablero.
Y sabrás elegir tu ficha,
sin que el miedo
oscurezca tu entendimiento.




domingo, 24 de mayo de 2026

El surfista

Dentro de mí
hay un mar tempestuoso,
lleno de olas de calma,
disfrazadas de gozo.
Son olas de vida
que palpitan en lo hondo,
llevándome a las orillas
de las playas de lo hermoso.
Yo, un simple navegante,
un surfista talentoso,
me hago uno con mi ola,
para ser el agua
que lo cubre todo.
Si quisierais venir conmigo,
os prestaría mi tabla,
mi ola, mi mar,
todo lo que es mío,
es también de vosotros.
¡Qué maravilla sentiros de verdad!
Saber que la humanidad es mi océano.
Porque así, podría al fin contar,
que después de la tempestad,
somos el mar de la paz,
y las tormentas
son solo sueños.