Soy cristiano,
judío, hindú,
y hasta musulmán.
Soy ateo, agnóstico,
materialista,
y trascendental.
Como la zarza ardiente
del monte Sinaí
en la antigüedad:
"Soy el que soy",
sin más.
Dejar de ser
para ser de verdad,
curiosa paradoja,
ejercicio a practicar.
Llenarse de etiquetas,
¡qué perdida de tiempo
tan descomunal!
En cuanto te identificas,
eres ya prisionero
del traje de tu identidad.
¿No te das cuenta
que ya eres?
No te ates
a la ilusión conceptual.
Dejar de ser algo
para serlo todo,
esto es lo real.
El día que lo consiga
obtendré mi libertad.
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